Apurímac, 10 febrero 2026.- El juez Wilson Verástegui Gálvez ha ordenado al Instituto Nacional Penitenciario (INPE) la liberación inmediata del mayor retirado Telmo Hurtado Hurtado, quien cumplía condena por el asesinato de 69 campesinos en Accomarca, Ayacucho, en 1985.
La resolución judicial se fundamenta en una solicitud de liberación presentada por el propio condenado, quien argumentó haber cumplido con la pena impuesta por asesinato, destacando que no fue sentenciado por otros delitos que ameritaran su permanencia en prisión.
Desde el 14 de agosto de 1985, fecha en que perpetró la masacre de 69 campesinos, incluidos 26 niños, Telmo Hurtado (conocido como “El Carnicero de los Andes”) ha estado cobijado por decisiones políticas y judiciales cuestionables.
Se benefició de la Ley de Amnistía promovida durante la dictadura de Alberto Fujimori y logró huir del país. Posteriormente, fue extraditado de los Estados Unidos y condenado a 23 años de cárcel en septiembre de 2016.
Según el fallo judicial, Telmo Hurtado fue condenado únicamente por asesinato y absuelto de los cargos de secuestro y desaparición forzada. El INPE había fijado su excarcelación para el 6 de febrero de 2026; sin embargo, la revisión del cumplimiento de la pena adelantó esta liberación.
Justa Chuchón Tecsi, familiar de una de las víctimas y sobreviviente de la masacre, expresó a un medio local su rechazo absoluto ante la decisión del magistrado. Denunció la falta de justicia para los familiares, recordando también que no han recibido reparación alguna tras el brutal asesinato de sus seres queridos.
En su resolución, el juez Verástegui argumenta que si bien el proceso inicial incluyó cargos por secuestro y desaparición forzada, estos no derivaron en una sentencia condenatoria final. De acuerdo al análisis judicial, los cargos quedaron sin sustento suficiente al momento de la acusación fiscal definitiva.
El magistrado también señaló que, tras modificaciones anteriores al cómputo de la pena, la sentencia contra Hurtado expiraría el 6 de febrero del presente año. En consecuencia, si no existen más procesos judiciales pendientes en su contra, su excarcelación procede según lo establecido por la ley.
Cabe recordar que durante la dictadura de Alberto Fujimori, a pesar de su participación en la masacre, Telmo Hurtado fue reincorporado al Ejército. En aquel entonces, pasó del rango de teniente a mayor y fue incluso condecorado. Más tarde, en 1999, el mismo gobierno le otorgó una amnistía que buscaba bloquear investigaciones sobre crímenes relacionados con el conflicto armado interno.
Para Justa Chuchón Gamboa, esta liberación es otro acto de injusticia. Fue testigo directa de los eventos que marcaron su vida desde que era niña y ha alzado constantemente su voz para denunciar lo ocurrido. En una comparecencia en los Estados Unidos, como parte del proceso de extradición de Hurtado, dio un desgarrador testimonio sobre los asesinatos cometidos.
En declaraciones recientes, Justa Chuchón denunció cómo algunos sectores aún ensalzan a militares como Telmo Hurtado. Para ella, esto perpetúa un discurso en el que se presenta como héroes a quienes cometieron crímenes atroces contra civiles inocentes durante el conflicto armado interno.
En su defensa en una investigación congresal realizada en 1985, el propio Telmo Hurtado justificó las muertes apelando a presunciones infundadas. Acusó sin pruebas a las víctimas, incluidos los niños asesinados, de pertenecer al grupo terrorista Sendero Luminoso. Declaraciones suyas revelaron la falta absoluta de fundamento detrás de estos señalamientos y mostraron su desprecio por las consecuencias humanas de sus actos.
Tras esta polémica decisión judicial, las familias afectadas siguen esperando un verdadero acceso a la justicia y la reparación por las violaciones sufridas hace casi cuatro décadas.
Fuente: Crónica Viva