Apurímac, 9 octubre 2026.- La Fiscalía de Estados Unidos endureció este jueves su acusación contra el derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, al presentar nuevos cargos por conspiración para cometer torturas y extender la imputación de narcoterrorismo a la que fuera primera dama.
La nueva imputación se suma a la que ya pesaba contra Maduro en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York por conspiración para importar cocaína a EE.UU. y posesión y conspiración para poseer ametralladoras y artefactos destructivos.
Maduro y Flores fueron capturados el pasado 3 de enero por fuerzas estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde permanecen detenidos mientras afrontan el proceso judicial.
Nuevos cargos
Un documento judicial hecho público el jueves recoge cargos por conspiración para cometer torturas. La Fiscalía reunió nueve casos de presuntas víctimas del Gobierno de Maduro para describir la estrategia de represión y torturas que, según sostiene, empleaba para mantenerse en el poder.
El documento sostiene que las presuntas torturas a militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses, “infligieron un intenso dolor y sufrimiento físico y mental” a las víctimas.
La imputación señala que la conspiración para cometer torturas se remonta al año 2006, cuando, supuestamente, comenzaron a utilizar a miembros de su equipo de protección para torturar e intimidar a aquellos que consideraban desleales o una amenaza.
Según el reporte judicial, el objetivo era “reprimir y castigar a la oposición política, silenciar la disidencia (...), preservar y proteger el poder y la autoridad de los miembros de la conspiración, e intimidar, hostigar y neutralizar a sus oponentes, incluso mediante secuestros”.
Entre los relatos recogidos figuran el del familiar de una jueza presionada para impedir candidaturas opositoras, una persona interrogada por su relación con un funcionario contrario al Gobierno y un militar venezolano.
Según la acusación, se llevaban a cabo prácticas desde recluir a las víctimas en una habitación fría con luz y música constante, a descargas eléctricas, asfixias, golpes y amenazas contra otros familiares.
Estadounidenses entre las supuestas víctimas
Entre los casos descritos por la Fiscalía figuran los de tres ciudadanos estadounidenses que sufrieron abusos mientras aumentaban las tensiones entre Washington y Caracas.
Uno de ellos sufrió presuntamente golpes, descargas eléctricas, asfixia, privación de alimentos y agua tras ser acusado de conspirar para asesinar a Maduro.
Mientras que otro, liberado el 15 de enero de 2026, tras el arresto de Maduro por fuerzas estadounidenses en Caracas, fue presuntamente amenazado por funcionarios venezolanos para que no denunciara las supuestas torturas que le habían infligido desde su detención casi un año antes.
La ley federal establece una condena máxima de 20 años de prisión al delito de conspiración para cometer torturas, aunque puede alcanzar la cadena perpetua si las torturas causan una muerte.
El fiscal federal de Nueva York, Jamie McDonald, acusó a Maduro y Flores de “silenciar a la oposición política” durante más de dos décadas .“No nos detendremos ante nada para lograr justicia para las víctimas de delitos violentos, en particular para las víctimas estadounidenses que han sufrido tratos crueles en el extranjero”, declaró durante una conferencia de prensa.
Flores acusada de narcoterrorismo
Por otro lado, la Fiscalía incluyó también a Flores en la acusación por conspirar para cometer narcoterrorismo, que hasta ahora solo recaía sobre Maduro.
Según la acusación, ambos conspiraron para distribuir y poseer “cinco kilogramos o más de mezclas y sustancias que contuvieran una cantidad detectable de cocaína” con la intención de proporcionar recursos a personas y organizaciones relacionadas con “actividades terroristas”.
Entre ellas, la Fiscalía señala una supuesta cooperación con organizaciones designadas por EE.UU. como organizaciones terroristas extranjeras, como las FARC, algunas de sus facciones, el Tren de Aragua o el Cartel de Sinaloa.
“(Los acusados) se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron, de forma intencionada y a sabiendas, entre sí y con otras personas, infringir el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos (que castiga el narcoterrorismo)”, alega en el escrito la Fiscalía.
La legislación federal estadounidense prevé una condena mínima de 20 años de prisión para el delito de narcoterrorismo y una máxima de cadena perpetua, en caso de ser declarados culpables.
Rechazo al pedido de prisión domiciliaria
A su vez, el juez Alvin Hellerstein, del Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, rechazó la petición de Flores para quedar en libertad bajo fianza y esperar en arresto domiciliario el juicio.
La defensa había solicitado el arresto domiciliario alegando el delicado y progresivo deterioro de su salud cardíaca y sostuvo que las condiciones de la prisión perjudican su recuperación médica.
El magistrado consideró que Flores representa un “fuerte riesgo” de fuga y subrayó la gravedad del caso para justificar su decisión, según explicó durante la audiencia.
Maduro y Flores, que permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn desde su arresto en enero, se declararon no culpables de los cargos que enfrentaban antes de esta nueva imputación. El juicio contra la pareja debe comenzar el 1 de junio de 2027.
Fuente: Página12