Apurímac, 10 setiembre 2026.- Ayacucho registró 24 intentos de suicidio y cuatro suicidios consumados hasta marzo de 2026, según datos de la Dirección Regional de Salud (Diresa) citados por el decano del Colegio de Psicólogos de Ayacucho.
La cifra vuelve a poner en el centro de la discusión un problema de salud pública que, de acuerdo con especialistas, requiere identificar señales de alerta y actuar antes de que una situación de crisis llegue a consecuencias fatales.
El representante de los psicólogos explicó que los registros corresponden al primer tramo del año y que se espera la actualización de las cifras para conocer cómo evolucionó el problema durante los siguientes meses.
A nivel nacional, el Ministerio de Salud reportó 735 suicidios durante 2024, mientras que solo en enero de 2025 registró 74. En ese mismo año, los establecimientos del Minsa atendieron 6910 casos de lesiones auto infligidas, de acuerdo con información oficial basada en el Sistema de Información de Defunciones (Sinadef).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que el suicidio constituye un problema de salud pública y que cada año más de 720 mil personas mueren por esta causa en el mundo. Además, estima que por cada muerte por suicidio existen muchas más personas que realizan un intento.
Las señales que pueden advertir una crisis
El decano del Colegio de Psicólogos de Ayacucho señaló que existen factores de riesgo que pueden ser identificados por el entorno de una persona. Entre ellos mencionó la desesperanza, el aislamiento, las dificultades para manejar la frustración y el escaso control de impulsos.
El especialista también cuestionó la idea de relacionar automáticamente el suicidio con la depresión. Explicó que una conducta suicida responde a múltiples factores y que una persona puede atravesar una crisis sin presentar necesariamente un diagnóstico de depresión.
La OMS coincide en que las conductas suicidas no tienen una sola causa. Entre los factores asociados identifica, entre otros, el aislamiento social, experiencias de violencia o abuso, pérdidas, problemas relacionados con el consumo de alcohol o drogas, enfermedades o dolor crónico y situaciones de intensa angustia emocional.
El Colegio de Psicólogos de Ayacucho señaló que familiares y personas cercanas pueden contribuir a detectar cambios de conducta y brindar acompañamiento. Una de las principales recomendaciones es no minimizar expresiones de desesperanza o malestar y buscar ayuda profesional cuando exista riesgo.
La OMS también recomienda hablar directamente con la persona que genera preocupación, escucharla sin juzgar, promover el contacto con profesionales de salud y mantener el acompañamiento cuando exista un peligro inmediato.
En el caso de Ayacucho, el Colegio de Psicólogos informó que desarrolla actividades preventivas en institutos pedagógicos y prepara contenidos de orientación para redes sociales. El objetivo, según su representante, es difundir que el suicidio puede prevenirse y promover la identificación temprana de los factores de riesgo.
El 10 de septiembre se conmemora el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, una fecha impulsada para llamar la atención sobre esta problemática y promover acciones de prevención. Para 2026, la OMS plantea como tema “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, con énfasis en abrir conversaciones y reducir el estigma.
Fuente: Diario Jornada