Apurímac, 9 setiembre 2026.- Pese al rechazo generalizado y cuestionamientos de los principales colegios profesionales de la región, el alcalde Raúl Peña mantiene su postura en destruir la Plaza de Armas de Abancay, sin socializar el proyecto arquitectónico y negarse a ponerlo en consulta pública para recoger la opinión y sentir de la población.
Mediante pronunciamiento, el Colegio de Arquitectos Regional Apurímac alertó que la intervención al principal espacio urbano de la capital regional, debía ser en forma integral y no solo contemple la plaza misma, sino, además, considere el entorno con acceso en los cuatro frentes o laterales.
"La plaza de armas representa el espacio público de mayor jerarquía histórica, social, cultural y urbana de toda ciudad. No es un espacio común, es el núcleo de la vida comunitaria y la carta de presentación de nuestra identidad. Por ello,, cualquier intervención exige una propuesta arquitectónica de máxima calidad, debidamente socializada, transparente y que responda a una visión integral del espacio urbano", señala el pronunciamiento.
Más adelante, el colegiado de arquitectos cuestiona a las anteriores autoridades municipales que realizaron modificaciones de dudosa calidad en la plaza, desvirtuando su carácter histórico y coherencia urbana, por lo que demandaron se ponga a disposición de la ciudadanía y de la comunidad técnica, la propuesta arquitectónica para su análisis y evaluación.
Lo que faltaba. En una reciente trasmisión por las redes sociales de la municipalidad, el alcalde Peña acompañado de los técnicos que obedecen en silencio sus órdenes, minimizó estos pedidos, argumentando que detrás de las críticas se agazapan políticos cuyo único propósito es impedir que ejecute obras, calificándolos de detractores.
En los 11 minutos que la presentación en vivo, no hubo socialización alguna, ni mostró maqueta con el nuevo diseño a ejecutarse. El alcalde Peña fiel a su estilo, solo comentó que realizarán la intervención de "algunos componentes esenciales", sin precisar cuáles son y guardando silencio sobre la glorieta y su posible destrucción.
En cambio, aseguró que "no se tocará ninguna de las siete palmeras" y que la obra se culminará antes de los 120 días como está previsto en el expediente técnico.
"No le creemos ni una sola palabra al alcalde, así dijo antes de tumbarse el parque Centenario, que no tocaría ninguna palmera, sin embargo, entre gallos y medianoche las cortaron en pedazos y convirtieron en leña", comentó una vecina enterada de la cuestionada intervención.
DATO
En la pasada campaña electoral, el entonces candidato Raúl Peña se comprometió en recuperar los cuatro frentes de la plaza y reubicar el antiguo local del Club Unión. Luego salió con la justificación de que se trataba de un "patrimonio cultural" y no podía tocarlo. Asimismo, durante su gestión no impidió la construcción del inmueble de cuatro pisos ubicado entre las calles Puno y Cusco de propiedad de Aníbal Anselmo Pallqui Chacón y Encarnación Camacho Alarcón. (P.P.D)