Apurímac, 30 abril 2026.- La Dirección Regional de Salud de Ayacucho reporta un incremento de casos de dengue en la región, con mayor concentración en distritos del Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), en un contexto de lluvias prolongadas que favorecen la proliferación del mosquito transmisor.
Hasta la semana epidemiológica 15, con corte al 18 de abril, se registran 48 casos confirmados de dengue. La mayor incidencia se ubica en el distrito de Ayna, seguido de Llochegua, Canayre y Santa Rosa.
La cifra supera los 19 casos reportados durante todo el 2025 y evidencia un aumento en comparación con periodos recientes, aunque aún por debajo del total anual de 178 casos alcanzados en 2024.
El coordinador regional de la estrategia sanitaria de enfermedades metaxénicas, Walter Reyes, indicó que este comportamiento responde a la prolongación de las precipitaciones en zonas tropicales, lo que genera condiciones propicias para la reproducción del mosquito Aedes aegypti, vector responsable de la transmisión del dengue.
El dengue es una enfermedad viral que se manifiesta principalmente con fiebre, dolor muscular, dolor articular, malestar general y dolor ocular.
Las autoridades de salud advierten que las personas que viajan a zonas endémicas, como el Vraem u otras regiones amazónicas del país, pueden contraer la enfermedad y presentar síntomas al retornar a sus lugares de origen.
En ese contexto, se recomienda que quienes presenten síntomas compatibles y tengan antecedente de viaje acudan de inmediato a un establecimiento de salud, donde se realiza el diagnóstico diferencial frente a otras enfermedades de origen viral.
A nivel nacional, el dengue mantiene presencia en regiones como Loreto, Ucayali, Amazonas y Madre de Dios, donde las condiciones climáticas favorecen la transmisión. De acuerdo con reportes del Ministerio de Salud, el control del vector y la eliminación de criaderos continúan siendo las principales medidas para reducir la propagación.
En Ayacucho, las acciones sanitarias se enfocan en la vigilancia epidemiológica y el control vectorial en las zonas afectadas. Entre las medidas de prevención se incluye la eliminación de recipientes con agua estancada, el uso de mosquiteros y repelentes, así como el mantenimiento adecuado de los espacios domésticos para evitar la reproducción del zancudo.
Fuente: Jornada