Apurímac, 30 abril 2026.- La empresa china Shougang Hierro Perú S.A.A. expresó su rechazo al megaproyecto del terminal portuario promovido por ProInversión en San Juan de Marcona, calificándolo como inviable, innecesario y perjudicial. Sostiene que la infraestructura duplicaría funciones ya cubiertas por otros puertos operativos del país.
En su comunicado, la minera afirma que el futuro movimiento de insumos y exportaciones puede realizarse mediante el Puerto de Chancay, el Puerto del Callao y su propio terminal. Remarca que no existen otros productos en la zona, además del hierro, que justifiquen nueva infraestructura portuaria.
Shougang defiende su concesión bajo contrato Ley
La compañía también cuestiona la viabilidad legal del proyecto. Señala que se sustenta en normas que considera inaplicables, como el Decreto Ley 21674 y el Decreto Supremo 009-2010-DE, vinculados a supuestas transferencias de terrenos entre sectores del Estado.
Según Shougang, aplicar esas disposiciones afectaría su contrato ley de concesión, protegido por la Constitución. Advierte que dicho marco jurídico no puede ser modificado, ni siquiera mediante legislación posterior, por lo que el proyecto vulneraría derechos adquiridos por la empresa.
El pronunciamiento indica que la iniciativa portuaria no traería beneficios reales para Marcona. Por el contrario, sostiene que pondría en riesgo la estabilidad laboral y el desarrollo económico ligado a una operación minera con más de setenta años de continuidad.
Son 405 millones de dólares para el Puerto de Marcona
Esta postura se va contra el anuncio realizado por el gobierno semanas atrás, sobre la firma del contrato del nuevo terminal, que proyecta a Marcona como eje logístico del sur con una inversión de 405 millones de dólares bajo modalidad de Asociación Público-Privada.
El plan oficial contempla movilizar hasta 47 millones de toneladas métricas anuales, con dos muelles, tres amarraderos y capacidad para minerales, carga general y contenedores, beneficiando a decenas de provincias del sur peruano.
Mientras el Estado impulsa el megaproyecto como motor de desarrollo regional, Shougang advierte que la obra carece de sustento económico y jurídico. El debate abre un nuevo frente en torno al futuro portuario y minero de Marcona.
Fuente: La Lupa