Apurímac, 18 marzo 2026.- El avistamiento de un oso andino (Tremarctos ornatus), que recorre las diversas zonas de la provincia de Aymaraes, motivó al Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), a la Municipalidad Provincial de Aymaraes y la Escuela Superior de Formación Artística Pública Chabuca Granda, organizar el I Concurso Escolar de Pintura y Arte “Nuestro Oso, Nuestra Identidad”.
Más de 40 escolares del nivel primario participaron en tres categorías, la primera fue de los más pequeños comprendido entre 1º a 3º grado, la segunda abarcó de 4º a 6to grado y la última fue el concurso de poner un nombre al oso que se desplaza por la provincia. Entre todas las categorías, se seleccionó una obra ganadora.
El jurado escogió la propuesta de llamar al oso andino como “Asirimaru”, que combina las palabras “Asiri” (alegría) y “Maru”, derivada de Aymaru de Aymaraes, cuyo significado final es “El oso alegre de Aymaraes”.
Por su parte, Luis Enrique Castro Narváez, administrador técnico de la ATFFS Apurímac del Serfor, indicó que el objetivo de este concurso fue promover la conservación, y el respeto hacia el oso andino en la ciudadanía, especialmente desde los niños y las niñas.
“Los niños plasmaron a través del dibujo y la pintura, su visión sobre la importancia de proteger al oso de anteojos que habita los bosques montanos de Aymaraes”, agregó.
La actividad se desarrolló los días 9 y 11 de marzo. Como parte de la jornada inicial, los especialistas del Serfor ofrecieron a los estudiantes una charla de inducción sobre la vida, importancia ecológica y características del oso de anteojos. Mientras la Escuela Superior de Formación Artística Pública Chabuca Granda dio un taller introductorio de técnicas de pintura.
Los osos de anteojos son omnívoros, y el 90% se alimentan principalmente de plantas como: frutos, raíces, cortezas y hojas.
Además, son pacíficos, escurridizos, solitarios y generalmente huyen del contacto con el ser humano, por ello no representan peligro para el hombre. Son conocidos como el arquitecto de los bosques, porque su presencia permite la regeneración de los ecosistemas naturales.