Con el objetivo de recuperar espacios públicos y el disfrute de visitantes, sin embargo, municipio de Abancay convirtió una antigua cantera ubicada en este sector en un improvisado botadero.
El documento de 205 páginas sostiene que el pedido del Ejecutivo no demostró la urgencia de legislar por su cuenta. Cinco comisiones de la Cámara de Diputados ya se habían pronunciado en contra.
Esperanza Rojas, dueña del movimiento regional Wari Llaqta, con el que Wilfredo Oscorima ganó su tercer mandato al frente del Gobierno Regional de Ayacucho, estuvo vinculada, como empresaria, a millonarias contrataciones con el Estado durante las gestiones del “wayki”. Hoy circula por los despachos del gobierno de Keiko Fujimori, no como empresaria, sino como representante de una municipalidad del VRAEM.