Apurímac, 12 octubre 2026.- El Ministerio de Energía y Minas (Minem) y el Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (Osinergmin) mantienen diferencias sobre cómo reconocer las inversiones de Cálidda en el proyecto de expansión del gas natural a siete regiones del país.
La firma de la adenda sigue pendiente y el Gobierno coordina con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para definir los criterios que permitan resolver las observaciones, según declaró el ministro de Energía y Minas, Guillermo Shinno, a RPP.
“Todos esos son temas que los criterios entre el Ministerio de Energía y Minas con Osinergmin no han coincidido, pero todavía no es algo decidido. Estamos en plena evaluación, estamos conversando con el Ministerio de Economía y Finanzas también para ver los criterios que ellos tienen”, señaló el titular del sector.
La discrepancia gira en torno al valor que debe reconocerse por las inversiones de la empresa en infraestructura de distribución de gas natural. Shinno explicó que los activos se recuperan mediante tarifas durante un periodo determinado, mientras la red continúa creciendo y la concesionaria incorpora nuevas inversiones.
“Son varias observaciones, desde el punto de vista de cambios de la regulación y de lo que establece el contrato, que hay que reconocerle o no un valor neto contable”, explicó el ministro a RPP.
Cálidda: ¿qué falta definir para la firma de la adenda?
El ministro no dio una fecha para la firma del acuerdo y reconoció que todavía hay puntos por resolver entre las entidades involucradas. Aunque el Gobierno esperaba concretarlo durante octubre, el Minem necesita coordinar con el MEF para responder las observaciones pendientes.
“Una fecha exacta no podría decirlo. Ya estamos en la parte final, pero tenemos que coordinar bien con el Ministerio de Economía y Finanzas para que no nos quede ninguna duda y se pueda responder cualquier observación que se haya tenido”, declaró a RPP.
El principal punto de discrepancia es el tratamiento de las inversiones de la concesionaria. Mientras el Minem y el MEF evalúan los criterios aplicables bajo el contrato, Osinergmin ha advertido que las condiciones propuestas podrían prolongar el cobro por infraestructura de Lima y Callao cuyo costo, según el regulador, ya habría sido recuperado al finalizar el plazo original de la concesión.
Minem remitió el informe técnico al MEF en septiembre
Cabe recordar que, el 25 de septiembre, el Minem informó que había concluido el informe técnico final del proyecto Siete Regiones y lo había remitido al ministerio de Economía para solicitar su opinión. Según la cartera, el documento incorporaba el levantamiento de las observaciones identificadas durante la evaluación de la propuesta.
Shinno también indicó que su sector tenía prevista una reunión con el MEF para el jueves, centrada principalmente en asuntos relacionados con permisos. No confirmó que la adenda estuviera incluida en la agenda, aunque señaló que podrían abordarla si disponían de tiempo.
Osinergmin cuestiona cobros por las redes de gas después de 2033
Uno de los principales reparos del regulador se refiere a la ampliación de la concesión de Cálidda hasta 2043. Según el informe técnico, el contrato original establece que las redes existentes en Lima y Callao deben pasar al Estado en 2033, tras cumplirse el plazo previsto para la concesión. Sin embargo, la propuesta mantiene un valor cobrable para esa infraestructura durante los diez años adicionales.
De acuerdo con los cálculos de Osinergmin, mantener ese valor permitiría a la empresa obtener ingresos por US$2.252,7 millones entre 2033 y 2043, con costos operativos de US$420,7 millones. El resultado sería una utilidad de US$1.832 millones.
En cambio, si el valor de esas redes se fijara en cero a partir de 2033, la utilidad proyectada sería de US$329,7 millones. La diferencia entre ambos escenarios supera los US$1.500 millones.
Para el regulador, la definición de ese valor tiene implicancias sobre las tarifas que pagan los usuarios y las condiciones económicas de la concesión. Su informe plantea que los recursos asociados a esa diferencia podrían traducirse en menores tarifas o financiar nuevas inversiones sin trasladar su costo a los consumidores.
Metas de conexión y expansión del gas en regiones
La Novena Adenda también contempla ampliar la distribución de gas natural a 15 localidades de siete regiones: Ayacucho, Ucayali, Junín, Puno, Cusco, Apurímac y Huancavelica.
La propuesta considera una inversión privada de US$550 millones y la construcción de 3.738,9 kilómetros de redes, con un universo potencial de 300.613 consumidores. No obstante, el compromiso mínimo de la empresa es instalar 201.411 conexiones.
Osinergmin advierte que esas metas no garantizan una cobertura equivalente en todas las localidades. En Huamanga, el mínimo comprometido alcanza al 30,4% de las 44.660 viviendas evaluadas; en Quillabamba, al 20,1% de los 4.391 hogares considerados. En Huancavelica y Curimaná, los porcentajes son de 29,9% y 20,9%, respectivamente.
Recordemos que Osinergmin también cuestiona que la propuesta considere un factor de penetración de 67%, cuando, según el regulador, debería alcanzar al menos el 70% en cada localidad. Además, advierte que la posibilidad de compensar hasta el 20% de las conexiones entre ciudades podría reducir la cobertura garantizada en determinadas zonas.
Por su parte, Cálidda sostiene que las metas mínimas no impiden ampliar progresivamente el servicio y que la extensión de la concesión permitiría recuperar las inversiones en nuevas tuberías que no llegarían a remunerarse por completo antes de 2033.
Como se sabe, las observaciones de Osinergmin no son vinculantes para el Minem. Sin embargo, la adenda continúa en evaluación mientras el Gobierno define los criterios contractuales y económicos para ampliar la concesión.
La decisión deberá resolver tanto las condiciones para recuperar las inversiones de la empresa como las garantías de cobertura para los futuros usuarios del servicio.
Fuente: La República