Apurímac, 3 febrero 2026.- El Concejo Municipal de Andahuaylas aprobó recientemente la cesión en uso del gramado del Estadio Los Chankas para la realización del Pukllay 2026, decisión que ha generado fuertes cuestionamientos por parte de diversos sectores de la población y del ámbito deportivo local.
Esta situación, según algunos actores sociales, habría sido tergiversada por un sector de la prensa local conocida como “Los sucios del micrófono”, al que acusan de mantener una línea favorable a la actual gestión municipal encabezada por el alcalde Abel Serna.
Cabe señalar que, durante la ausencia del alcalde titular, quien se encontraba fuera de la ciudad, el primer regidor y profesor Oswaldo Silvera, asumió la alcaldía conforme a ley. En ese contexto, se informó que el regidor Silvera habría gestionado ante el Gobierno regional la provisión de protectores para el gramado del estadio, con el objetivo de preservar el campo deportivo ante el desarrollo del evento cultural.
Las críticas se centran en que la autorización para el uso del estadio podría afectar el estado del campo de juego y poner en riesgo la participación del club Los Chankas CYC en la Liga 1 del fútbol profesional peruano, debido a las exigencias técnicas que demanda el campeonato.
Vecinos y aficionados deportivos manifestaron su preocupación, señalando que la actual gestión municipal estaría priorizando actividades festivas en la etapa final de su mandato, en desmedro de la infraestructura deportiva de la provincia.
En medio de esta polémica, algunos sectores han responsabilizado políticamente al regidor Oswaldo Silvera, a quien señalan como uno de los impulsores de la medida.
Asimismo, se han escuchado versiones que advierten que esta controversia podría estar siendo utilizada como parte de una estrategia política orientada a promover la vacancia de Silvera, lo que permitiría que un regidor cercano a la actual gestión asuma la conducción municipal. Estas versiones surgen en un contexto marcado por las aspiraciones políticas de Abel Serna que busca postular a la región.
Finalmente, diversos actores sociales y representantes de la sociedad civil solicitaron que se reconsidere la decisión y se priorice el cuidado del principal escenario deportivo de la provincia, exhortando a las autoridades municipales a actuar con responsabilidad, transparencia y pensando en el interés colectivo de la población andahuaylina.