Apurímac, 5 enero 2026.- Tras la difusión de versiones detrás de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares de Estados Unidos, comenzaron a circular rumores acerca de una posible traición dentro de su círculo íntimo. Según esas especulaciones, habría existido un infiltrado —conocido en la jerga de inteligencia como un “topo”— que habría facilitado información clave sobre el mandatario.
De acuerdo con el medio estadounidense The New York Times, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) habría contado con datos precisos sobre el paradero de Maduro proporcionados por un informante venezolano, presuntamente a cambio de una recompensa de 50 millones de dólares ofrecida por el gobierno de Donald Trump.
En la misma línea, la cadena Fox News afirmó que tanto Maduro como su esposa, Cilia Flores, podrían haber sido entregados por integrantes del círculo de máxima confianza del líder venezolano.
Según estas versiones, la CIA habría utilizado información considerada “altamente valiosa” para rastrear los movimientos de Maduro mediante drones furtivos, además de contar con agentes operando de manera encubierta en territorio venezolano desde agosto. Incluso, se indicó que el mandatario habría sido “localizado con precisión” antes del presunto accionar militar estadounidense.
Asimismo, trascendió que la recompensa millonaria ofrecida por Estados Unidos habría sido un factor determinante para captar al supuesto informante interno.
El jefe del Grupo de Inclusión Económica, Jorge Jraissati, sostuvo que la rapidez con la que se habría concretado la operación demuestra que Estados Unidos contó con “inteligencia sólida sobre el terreno” y que “hubo cooperación activa de venezolanos”.
Figuras señaladas como posibles negociadores o “traidores”
Las sospechas difundidas por la prensa estadounidense apuntan principalmente al núcleo duro del chavismo, la llamada “mesa chica” de confianza histórica de Maduro.
En ese contexto, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, aparece mencionado como uno de los principales señalados y, al mismo tiempo, como un eventual “heredero natural” del chavismo. Medios locales y portales latinoamericanos lo citan como un posible facilitador de una negociación destinada a preservar cuotas de poder e influencia.
También fue mencionado el ministro de Defensa y jefe de las Fuerzas Armadas, Vladimir Padrino López, a quien algunos medios apuntan como otro posible “topo”. Si bien condenó públicamente lo que definió como una “agresión”, su respuesta fue calificada como insuficiente por analistas internacionales. La aparente pasividad del alto mando militar alimentó las dudas sobre la existencia de un acuerdo previo o una decisión de no ofrecer resistencia.
Los cargos que pesan contra el líder chavista
Maduro está acusado junto a su esposa, su hijo y otras tres personas. El hasta ahora presidente venezolano fue imputado por cuatro cargos: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.
Maduro enfrenta los mismos cargos que en una acusación anterior presentada en su contra en un tribunal federal de Manhattan en 2020, durante la primera presidencia de Trump. La nueva acusación, desclasificada el sábado y que añade cargos contra la esposa de Maduro, fue presentada bajo reserva en el Distrito Sur de Nueva York poco antes de Navidad.
Fuente: La Sexta