(Miércoles 21/12/2022).- Los peruanos vienen pasando dÃas difÃciles por esta crisis originada por una clase polÃtica desgastada, escudada por la prensa limeña que hace tiempo perdieron credibilidad y generaron odio entre peruanos. El resultado, la reacción de hombres y mujeres de las zonas rurales de nuestro paÃs. Aquellos pueblos que toda una vida han permanecido en el olvido y postergados por la aristocracia en el Perú.
El miércoles 7 de diciembre los andahuaylinos ya presagiaban la caÃda del presidente Pedro Castillo, volcándose a las calles a respaldar y exigir el cierre del Congreso, en plena movilización se escuchaba el auto suicidio de Castillo, “disolución del Congreso†y que no contaba con el respaldo de las Fuerzas Armadas. Finalmente fue sentenciado por el Poder Judicial a 18 meses de prisión preventiva, pena que actualmente viene purgando en el penal Bardadillo de Lima.
A la fecha, lamentablemente ya son de 26 fallecidos y más 600 heridos en diferentes partes del territorio patrio. Las vidas perdidas, no les importa nada a los actuales gobernantes del Ejecutivo y Legislativo a comparación del deceso de “Inti y Brayan†que también perdieron la vida ante las fuerzas del orden en la capital.
El domingo 11 de diciembre la sangre llegó al rio en Andahuaylas registrándose 6 muertos en batallas infernales donde se notó a leguas que las fuerzas del orden llegaron para matar sin piedad. Cerca al aeropuerto José MarÃa Arguedas de Andahuaylas se encuentran las comunidades de Huinchos, Pataccocha, Aukimarka, Huancabamba, Sucaraylla, Anccaraylla y otros que se habÃan autoconvocado para impedir el aterrizaje de helicópteros que traÃan logÃstica, más uniformados armados hasta los dientes y convirtiéndose en campo de batalla con el saldo final de dos muertos.
Al dÃa siguiente (lunes 12) la zona urbana de Andahuaylas se convirtió en el centro de la protestas como se ven en pelÃculas de acción, sonaban disparos de perdigones, bombas lacrimógenas y balas incontables acompañada de una intensa humareda producto de los gases que asfixiaban a los pobladores casi todo el dÃa, colapsando el hospital Subregional de Andahuaylas por presencia de heridos, entre ellos, una veintena de policÃas heridos, dos de gravedad que fueron evacuados.
Los enfrentamientos entre manifestantes con las fuerzas del orden se extendieron hasta la provincia de Chincheros y que dejaron como saldo un muerto y muchos heridos.
En Ayacucho, la tierra donde se canta a viva voz “la flor de retama†9 personas fallecieron en un solo dÃa. Colapsó el hospital de Huamanga por la gran cantidad de heridos que llegaron para recibir atención médica. Los médicos se vieron obligados a instalar el hospital de campaña para atender a decenas de personas que se desangraban producto del enfrentamiento, la mayorÃa de ellos sufrieron heridas por impacto de proyectil, perdigones y bombas lacrÃmogenas, algunos heridos de gravedad fueron evacuados a Lima.
Mientras que en la Libertad se registraron 3 muertos, JunÃn 3, Cusco 3 y en Arequipa 2 personas fallecidas, este último fue en Chala en la región de los characatos en una feroz e infernal balacera.
Luego de la caÃda de Pedro Castillo asume la presidencia Dina Boluarte, juramentó levantando el nombre sagrado del “tayta José MarÃa Arguedas†destacado escritor apurimeño indigenista y etnólogo del siglo XX en su asunción al máximo cargo.
Se podrÃa decir, en nombre de Arguedas asesinaron a gente humilde provenientes del campo quechua hablantes, sin piedad, sin misericordia. Medios capitalinos en su mayorÃa no quieren ver ni escuchar, seguro por obediencia a sus amos. en los andes del Perú ya se perdieron 26 vidas humanas todos ellos muy jóvenes, algunos adolescentes y ninguno es terrorista.
Y cuanta razón tenÃa el tayta Arguedas en su manuscrito que escribió la noche del 23 de junio de 1965: “siento algún terror, al mismo al tiempo que una gran esperanza. Los poderes que dirigen a los paÃses monstruos, especialmente a los Estados Unidos, que, a su vez, dispone del destino de los paÃses pequeños y de toda la gente, serán transformados y quizá haya para el hombre en algún tiempo la felicidad. El dolor existe para hacer posible que la felicidad sea reconocida, vivida y convertida en fuente de infinito y triunfal aliento.†(Por: Guy Arias)