Dirigentes comunales se reunirán con autoridades y funcionarios las próximas horas.
La tarde de ayer el representante del Defensor del Pueblo en Apurímac, Artemio Solano, promovió una reunión en el gobierno regional con funcionarios del Forprap a fin de plantear una estrategia común en la reunión programada.
Mientras tanto, un grupo de comuneros de Lambrama llegó hasta el local de la Prefectura regional a fin de solicitar garantías para una marcha de protesta convocada por los residentes en la ciudad de Abancay estos días.
De otro lado, profesionales conocedores de esta problemática recomendaron a las autoridades poner fin el conflicto con los dirigentes comunales, toda vez que no es un conflicto por límites de jurisdicciones distritales donde intervienen los alcaldes, sino, se trata de linderos comunales que pueden abarcar dos o más distritos, como sucede en este caso.
Los técnicos aclararon, la laguna de Taccata no es la línea divisoria que separa a ambas comunidades, precisando que estaría en disputa alrededor de 77 kilómetros cuadrados que Curpahuasi se anexaría de su vecina Lambrama de no llegar a un buen acuerdo.
La zona en disputa son pajonales altoandinos y área de crianza de vicuñas donde cada año se realiza el tradicional “chaccu” que consiste en la captura y esquila de la preciada fibra que lleva este animal.
Los lesionados. De acuerdo a información proporcionada por la prefecta regional, Ivonne Contreras, más de 30 pobladores de ambas comunidades resultaron con lesiones en el rostro, cabeza y otras partes del cuerpo como consecuencia de los huaracazos y palos usados durante el enfrentamiento.
Los comuneros Saturnino Gómez y Reynaldo Pumapillo, ambos de Lambrama, son los que llevaron la peor parte, por lo que fueron referenciados al hospital Guillermo Díaz de la Vega, en Abancay, donde permanecen internados.
Fuente: Correo
Así lo indican los datos del Estado Mayor ucraniano, obtenidos por "hackers".
El 8 de abril de 2010, los presidentes Barack Obama y Dmitri Medvédev firmaron el Nuevo Tratado START. Este establecía una reducción del número de ojivas nucleares en los arsenales de cada parte a 1550, y del número de misiles balísticos intercontinentales, bombarderos pesados y misiles balísticos lanzados desde submarinos a 700.