Apurímac, 18 setiembre 2026.- La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia ha dado luz verde este jueves a la prórroga del estado de excepción, en vigor desde el pasado 20 de junio a raíz de la oleada de protestas y bloqueos contra el presidente Rodrigo Paz y que vencía este mismo viernes.
Tras la presentación formal de la solicitud enviada el lunes por el Ejecutivo, los ministros de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, y de Defensa, Ernesto Justiniano, han expuesto ante los 25 senadores y 90 diputados presentes los motivos del Gobierno para mantener la medida durante 90 días más. Finalmente, han obtenido el respaldo de 100 parlamentarios, suficiente para avalar la ampliación, según el portal urgente.bo.
En su intervención, el ministro de Gobierno ha alertado de "una eventual reactivación y articulación de bloqueos, marchas, paros, concentraciones, con posible afectación de sectores estratégicos, combustibles, alimentos, medicamentos, oxígeno e infraestructura crítica" en caso de no renovar el estado de excepción, de acuerdo con lo publicado por el diario boliviano La Razón.
Por su parte, el titular de Defensa ha remarcado que el panorama nacional es hoy menos tenso que hace tres meses, cuando se encadenaron más de 50 días de bloqueos que alteraron el tránsito y el suministro en diversas urbes. "Bolivia hoy está más tranquila que hace tres meses", ha enfatizado, aunque ha insistido en que persisten riesgos latentes que justifican la continuidad de la medida.
Durante el debate, tanto Oviedo como Justiniano se han topado con legisladores que han cuestionado duramente sus argumentos y que, a su juicio, incurrieron en expresiones ofensivas. Ello llevó a Oviedo a dirigirse al presidente de la Asamblea y vicepresidente del país, Edmand Lara: "Presidente, antes que nada, creo que usted tiene que ordenar esto. No puede dejar que estén haciendo intervenciones donde se ofenda antes que se pregunte", ha manifestado.
Lara le ha replicado recordándole su rol al frente de la sesión y exigiéndole respeto. "Tiene que respetar" y "Su complejo de dictador, guárdeselo", ha respondido el vicepresidente, evidenciando la fuerte ruptura política con Rodrigo Paz que se arrastra desde poco después de las elecciones.
En cualquier caso, y pese a los choques verbales, la Asamblea Legislativa de Bolivia —que integra la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores— ha ratificado la continuidad del estado de excepción.
Esta medida fue instaurada a finales de junio tras semanas de cortes de carreteras en gran parte del territorio, organizados por organizaciones vinculadas al expresidente Evo Morales, que reclamaban la renuncia de Paz poco después de medio año en el cargo.
En los momentos de mayor tensión se contabilizaron más de un centenar de puntos de bloqueo en siete de los nueve departamentos del país. Tras varios intentos fallidos de negociación, cuando se alcanzaban los 50 días de protestas la Central Obrera Boliviana (COB) y el Gobierno sellaron un acuerdo.
A continuación, Paz decretó el estado de excepción para recurrir a las Fuerzas Armadas en el levantamiento de los bloqueos que aún mantenían sectores campesinos y aliados de Morales.
Fuente: Demócrata