Apurímac, 24 julio 2026.- El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán informó la destrucción total de una unidad de guerra electrónica pertenecientes a las fuerzas armadas de Estados Unidos en la base de Al‑Udeiri, ubicada en Kuwait.
Las autoridades militares confirmaron que la acción estratégica formó parte de la vigésimo sexta oleada de la operación «Nasr 2», la cual también impactó en la torre de control aéreo de la base. Asimismo, señalaron que el ataque dejó varios soldados muertos y heridos, tras impactar en el sanatorio del recinto militar.
La jefatura castrense precisó que la respuesta armada se ejecutó en represalia por la agresión perpetrada por el ejército estadounidense al amanecer del jueves 23 de julio, contra la ruta de peregrinación en el cruce fronterizo de Shalamcheh. Ese ataque dejó un saldo trágico de dos personas fallecidas y 11 heridas, constituyendo una flagrante violación al Derecho Internacional Humanitario (DIH).
Mediante un comunicado oficial, el CGRI denunció que Washington pretende reabastecer sus arsenales mediante maniobras engañosas y falsas promesas de reanudación de negociaciones diplomáticas.
En este sentido, las fuerzas iraníes aseguraron que no permitirán que el Gobierno norteamericano utilice declaraciones de paz para reponer combustible y municiones con las cuales continuar sus incursiones militares en Asia Occidental.
Irán responde a ataques y amenazas de EE.UU en el marco de la operación «Nasr 2»
La Guardia Revolucionaria responsabilizó al Gobierno británico por actuar como cómplice directo en las recientes agresiones conjuntas lanzadas por las potencias occidentales contra el territorio soberano de Irán. En esta línea, recordaron el nefasto historial del colonialismo británico en la división de los pueblos musulmanes y la ocupación histórica del territorio palestino.
Las autoridades persas advirtieron a la alianza atlántica que los buques estadounidenses desplegados en el Océano Índico continúan agotando sus reservas de misiles de crucero ante la firme resistencia regional. Teherán ratificó que responderá de manera recíproca contra cualquier instalación o país que preste su suelo para facilitar las incursiones bélicas del Pentágono.
La nueva escalada comenzó después de que Estados Unidos reanudara el 7 de julio sus ataques contra Irán por orden de Donald Trump, tras acusar a Teherán de atacar varias embarcaciones que navegaban en el sur del estrecho de Ormuz.
La agresión se produjo menos de tres semanas después de que los presidentes de ambos países firmaran en Islamabad un memorando de entendimiento de 14 puntos para poner fin a los combates y abrir el camino a las negociaciones de un acuerdo final.
El documento establecía el cese inmediato de las acciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, y comprometía a Washington y Teherán a no iniciar guerras en el futuro ni recurrir a las amenazas del uso de la fuerza.
Fuente: TeleSUR