Apurímac, 29 enero 2026.- La crítica situación de la Vía Libertadores volvió a generar alarma entre transportistas y autoridades, debido al grave deterioro de esta carretera clave que conecta Ayacucho con Lima y otras regiones del país.
Las lluvias, la falta de mantenimiento sostenido y los constantes riesgos para los pasajeros han provocado retrasos extremos, incrementando los tiempos de viaje hasta 12 o 13 horas y afectando directamente la economía regional, en un periodo previo a Carnavales y Semana Santa.
Ante este escenario, la Asociación de Transportistas Interprovincial de Pasajeros Ayacucho solicitó una sesión extraordinaria del Comité de Prevención y Gestión de Conflictos Sociales (Copregescon), con el fin de exigir soluciones urgentes y evitar nuevos conflictos sociales.
En la reunión participaron representantes de diversas instituciones del Estado, entre ellas el MTC, PCM, Provías Nacional, Gobierno Regional de Ayacucho, Policía Nacional, Defensoría del Pueblo y gremios de transportistas.
Durante la sesión, el prefecto regional Yuri Abad reconoció que el problema es estructural y afecta a toda la población. Se acordó convocar a una reunión con la empresa concesionaria para que explique los alcances del contrato y la ausencia de mejoras visibles.
Por su parte, Provías Nacional informó que asumió recientemente un tramo de 121 kilómetros de la vía y que ejecuta trabajos de emergencia en sectores críticos como Licapa, Apacheta y Rumichaca, aunque enfrenta serias limitaciones presupuestales, especialmente en la provisión de combustible para la maquinaria.
Los transportistas expresaron su malestar por las promesas incumplidas y denunciaron que desde hace más de tres años sostienen reuniones sin resultados concretos. Cuestionaron el proceso de concesión de la vía y advirtieron que, según el contrato, el mantenimiento periódico podría iniciarse recién en varios años.
Como acuerdos finales, se solicitó al MTC información detallada sobre las medidas cautelares vigentes y se anunció una próxima reunión con la concesionaria del Tramo Sierra 4, a fin de exigir acciones inmediatas.
Fuente: Jornada