Durante intervención establecimiento no contaba con licencia de funcionamiento y no reúne las condiciones sanitarias. Local fue clausurado y productos fueron destruidos por atentar contra salud de consumidores.
A pesar de contra campaña promovida desde redes sociales que buscan criminalizar la actividad minera en proceso de formalización, su dinamismo económico beneficia a más apurimeños sacándolos de la pobreza.
Llegó sin vida a centro de salud donde médicos diagnosticaron TEC grave.