Apurímac, 22 mayo 2026.- En un completo fracaso terminó el operativo interdicción organizado por la Policía Nacional para expulsar a mineros informales de las concesiones del proyecto "Los Chancas" en el sector de Huipani, en territorios disputados por las comunidades campesinas de Tapairihua y Tiaparo, en la provincia de Aymaraes.
El contingente policial que sumaba un total de 186 efectivos policiales (entre oficiales y subalternos), tres fiscales y tres integrantes de la Sanidad Policial arribó al distrito de Tapairihua al promediar el mediodía en tres ómnibus y más de 10 camionetas que habrían sido proporcionadas por contratistas que trabajan para la empresa minera Southern Perú
De inmediato, los pobladores que presenciaron la llegada no dudaron en expresar su rechazo por la irrupción policial, generando además zozobra y angustia ante el temor que se agudice el enfrentamiento y se extienda a las demás comunidades.
Tras permanecer un tiempo en la plaza principal del distrito, el contingente policial partió con dirección a la zona de labores mineras, para lo cual se debe cruzar varios poblados situados en el eje de la única vía de acceso, entre ellos, Choccemarca, Quishque y Huayao antes de subir por la empinada pendiente del cerro Huipani.
El enfrentamiento
Fue en esta última localidad que se registró el enfrentamiento más intenso entre policías y mineros que se atrincheraron en la parte alta de la ladera, donde no solo fueron lanzadas bombas lacrimógenas, sino, también, se registraron disparos de armas de fuego, obligando al repliegue de los efectivos policiales a una zona más segura y dejando atrás una camioneta que llegó con la comitiva a la que prendieron fuego personas desconocidas.
Un documento interno al que tuvo acceso Titanka Noticias dirigido al jefe del Frente Policial Apurímac, Víctor Manuel Ascue Tello, alertaba de las difíciles condiciones de la intervención, el número de efectivos policiales desplegados era mucho menor ante la significativa presencia de 500 ó 600 mineros informales dispuestos a enfrentarse a las fuerzas del orden, la dificultad geográfica, entre otras observaciones más, recomendando la reevaluación del plan operativo antes de volver a la zona de la intervención.
No se reportaron heridos o lesionados
Asimismo, un seguimiento efectuado a los establecimientos de salud en los distritos de Tapairihua, Pocohuanca e incluso Antabamba, permitió conocer que no se reportaron casos de lesionados o heridos tras el enfrentamiento hasta el cierre de esta edición.
También se dio a conocer sobre la muerte de varios animales (ganado) por desbarrancamiento producto de las detonaciones.
De otro lado, una información que trascendió las últimas horas y que habría provocado un tremendo dolor de cabeza al comando policial daba cuenta que uno de los tres grupos desplegados previos al operativo quedó rezagado, saliendo a pie de la escena del conflicto cuando ya era de noche.
¿Habrá nuevo operativo?
Una vez reagrupados, los vehículos con el personal policial a bordo partieron rumbo hacía Santa Rosa y luego Abancay.
No se descarta que en las próximas horas se programe un nuevo operativo policial, mientras en Tapairihua, la población, así como los mineros informales se mantienen vigilantes y dispuestos a defender su principal fuente de trabajo.
Al parecer el Ejecutivo (la empresa minera también) no han aprendido las lecciones del pasado.
El conflicto socio ambiental ocasionado por la presencia del proyecto Los Chancas en esta parte de la provincia de Aymaraes se arrastra hace más de 24 años y su rechazo es parte de la agenda actual.
En ese contexto, la pequeña minería y minería artesanal se expandió entre las familias campesinas mejorando sus condiciones económicas y de vida, las mismas nunca hubieran logrado de continuar con la actividad agrícola.
Colofón
Mientras Tapairihua apuesta por defender el territorio comunal, mantener vigente su identidad ancestral y el derecho a la autodeterminación, en Tiaparo, ocurre lo contrario, se deshacen de sus orígenes y apuestan por una nueva forma de vida a la par del dinero entregado por la transnacional de capitales mexicanos y norteamericanos. ¿Y qué pasará cuándo se les acabe?