Apurímac, 3 abril 2026.- Apurímac no olvida el "terruqueo". Tras su accidentada salida casi a escondidas de Puno, el candidato por el partido Renovación Popular, Rafael López Aliaga, volvió a probar el sabor del rechazo y la indignación por parte de los apurimeños que no dudaron en lanzarle huevos y botellas plásticas durante su gira proselitista a las provincias de Andahuaylas y Abancay.
López Aliaga arribó la mañana del jueves 2 de abril a la ciudad de Andahuaylas procedente de Lima en un vuelo comercial de la empresa aérea ATSA. En la tarde continúo con su recorrido hacia Abancay.
Apenas piso suelo chanka, el candidato conservador fue rodeado por sus simpatizantes. Todo parecía que su presencia en Andahuaylas sería una jornada política sin muchas complicaciones, pero a medida que avanzaban las horas, el ambiente se fue calentando y las muestras de rechazo comenzaron a retumbar en toda la ciudad.
Tras participar de una misa celebrada en la iglesia San Pedro de Andahuaylas, López Aliaga se dio tiempo para visitar la faccha del escritor José María Arguedas y luego dirigirse hacía la localidad de Talavera donde tenía programada la realización de un mitin partidario.
Fue en ese lugar donde un numeroso grupo de pobladores, así como también familiares de los 7 apurimeños asesinados en las protestas políticas de diciembre 2022 y febrero 2023 se movilizaron y concentraron en los alrededores de la plaza de Talavera.
Indignados y coreando consignas contra el candidato presidencial el mismo grupo prendió fuego a varias banderolas que los renovadores dejaron por inmediaciones de la plaza. Fue en esos momentos que López Aliaga incómodo por las consignas en su contra y la bulla que causaban no dudó en insultar a los manifestantes, calificándolos de "basuras", "odiadores", "cobardes" y que "por culpa de esa gente de mierda, el Perú no camina".
La respuesta no se hizo esperar. Una lluvia de huevos fueron lanzados hacia donde se encontraba López Aliaga, quien estaba protegido por los paraguas que llevaba el personal de seguridad.
Durante su discurso que se prolongó por espacio de 28 minutos, el candidato insultó y amenazó 21 veces a los pobladores que expresaban su rechazo, incluso afirmó que eran pagados por los enemigos del pueblo y la izquierda.
En Abancay
En la capital regional tampoco le fue bien a López Aliaga. Apenas la comitiva ingresó a la ciudad de Abancay fue recibido por pobladores que le lanzaron bolsas con basura y frutas malogradas.
El mitin programado tuvo que realizarse en una cancha de grass sintético a puerta cerrada y con regular presencia de simpatizantes, mientras a una cuadra de ese lugar, los pobladores se concentraban en la plaza de armas sumándose al rechazo.
Tras culminar el mitin, López Aliaga, quiso repetir el plato asistiendo a una misa que se celebraba en la Catedral de Abancay por Semana Santa. Esa actitud fue tomada como una burla por parte de los manifestantes que no dejaban de gritar consignas en contra del cuestionado candidato.
Un padre de familia denunció que su hija estudiante de un colegio religioso de la ciudad fue llevada a la iglesia sin su autorización y conocimiento. "No podemos permitir que se utilice a nuestros hijos en actividades religiosas para propósitos políticos. Nunca se nos pidió permiso y muchos menos que estaría presente este enemigo del pueblo", manifestó.
Tras permanecer por espacio de hora y media dentro del recinto religioso, el líder de Renovación Popular se retiró en medio de huevos y botellas plásticas lanzadas por los indignados pobladores, produciéndose roces y empujones con los policías que brindaban seguridad al político y su comitiva. (P.P.D)