Apurímac, 16 enero 2026.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a amenazar este jueves con invocar la Ley de Insurrección para desplegar fuerzas militares en Minnesota si las autoridades estatales y locales no ponen fin a los “ataques” contra agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en medio de una creciente escalada de tensión tras un nuevo tiroteo protagonizado por un oficial federal en la ciudad de Minneapolis.
A través de un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump acusó a dirigentes demócratas del estado de permitir la acción de “agitadores profesionales” e “insurrectos” y sostuvo que recurrirá a uno de los poderes de emergencia más amplios de la legislación estadounidense. “Si los políticos corruptos de Minnesota no obedecen la ley y no detienen a quienes atacan a los patriotas del ICE, instauraré la Ley de Insurrección”, escribió el mandatario.
Nuevo ataque del ICE
Las declaraciones del presidente se produjeron horas después de que un agente del ICE disparara contra una persona y la hiriera en una pierna durante un operativo en Minneapolis, el segundo episodio de este tipo en el lapso de una semana en la ciudad, donde la comunidad llevó a las calles su rechazo a la violencia que traen las redadas. Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el oficial accionó su arma tras ser agredido durante un intento de arresto.
En un comunicado oficial, el DHS informó que los agentes realizaban una “parada de tráfico selectiva” para detener a una persona a la que identificaron como un inmigrante indocumentado. De acuerdo con la versión oficial, el sospechoso intentó evadir el arresto huyendo en su vehículo, que terminó chocando contra un auto estacionado, y luego continuó la fuga a pie.
El organismo federal sostuvo que, cuando el agente logró alcanzarlo, el individuo se resistió al arresto y “agredió violentamente” al oficial. En ese contexto dos personas, no vinculadas con el arrestado, más habrían salido de un edificio cercano y atacado al agente con una pala de nieve. En imágenes del hecho se puede ver una multitud rodeando a los agentes mientras se retiran de la escena en un camión acorazado, sin heridos a la vista.
“Temiendo por su vida y su seguridad mientras era emboscado por tres personas, el oficial efectuó disparos defensivos para proteger su vida”, señaló el comunicado del DHS. Uno de los disparos impactó en la pierna de uno de los individuos, que fue trasladado a un hospital. Tanto el agente federal como la persona herida permanecen internados, aunque las autoridades indicaron que las lesiones no serían de gravedad.
Medios locales informaron que el herido sería un hombre de nacionalidad venezolana, dato que fue confirmado oficialmente por el DHS, quien señaló que los tres detenidos tras el hecho son “criminales extranjeros” provenientes de Venezuela.
Violencia sostenida
El nuevo tiroteo ocurrió en la misma ciudad donde, el pasado 7 de enero, Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, murió tras recibir disparos de otro agente del ICE durante una redada migratoria. Ese hecho desató una oleada de protestas en Minneapolis y en otras ciudades del país, y agravó las tensiones entre el gobierno federal y las autoridades locales.
Tras el incidente del miércoles, manifestantes se concentraron en el lugar del operativo para exigir la identificación del agente que disparó y reclamar el retiro de los agentes migratorios de la ciudad. Decenas de efectivos federales acordonaron la zona y, durante la noche, se produjeron enfrentamientos con el uso de gases lacrimógenos y granadas aturdidoras, según reportes de la cadena CNN.
En ese contexto, el estado de Minnesota y las ciudades de Minneapolis y Saint Paul presentaron una demanda contra la Administración Trump para frenar las redadas y el despliegue masivo de agentes federales. Este jueves la jueza federal Katherine Menéndez optó por no tomar ninguna decisión inmediata en la primera audiencia del caso, aunque mantuvo el expediente abierto y otorgó un plazo al Departamento de Justicia para responder.
Trump respondió acusando al gobernador de Minnesota, Tim Walz, y al alcalde de Minéapolis, Jacob Frey, ambos demócratas, de priorizar a “delincuentes e inmigrantes indocumentados” y de fomentar el caos. Walz se dirigió de forma directa al presidente y pidió “bajar la temperatura” del conflicto. “No tenemos que avivar el fuego del caos. Eso es lo que el quiere”, recomendó el demócrata a los habitantes del estado.
El intendente de la ciudad, por su parte, también llamó a evitar una escalada mayor en la ciudad ante una situación que tildó de “insostenible”, tras apuntar que observó conductas “intolerables” por parte de los más de 3 mil agentes federales que hoy ocupan la ciudad. “Minnesota necesita que el ICE se vaya”, zanjó Frey en reacción a la amenaza de Trump.
En paralelo la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó que la Ley de Insurrección “es una de las opciones que el presidente tiene constitucionalmente” para lidiar con la situación. “Si las cosas no mejoran con el gobernador Walz, no creo que las calles se vuelvan más seguras”, señaló.
La Ley de Insurrección, aprobada en 1807, autoriza al presidente a desplegar fuerzas armadas dentro del territorio estadounidense en situaciones excepcionales de rebelión o disturbios civiles. Su último uso fue en 1992, durante los disturbios de Los Ángeles, bajo el mandato de George H. W. Bush.
Fuente: Página12