Con el objetivo de recuperar espacios públicos y el disfrute de visitantes, sin embargo, municipio de Abancay convirtió una antigua cantera ubicada en este sector en un improvisado botadero.
Ministerio de Justicia nombró como nuevo director de ese centro de reclusión de máxima seguridad a Joel Franklin Quezada. También arribaron nuevos servidores penitenciario para optimizar las condiciones de custodia, vigilancia y control de sicarios, secuestradores, extorsionadores, cabecillas de bandas y asesinos.
Fueron destruidas 12 balsas dragas, motores, bombas, combustible, campamentos rústicos, maquinaria, equipos, combustible y abundante material empleado en la minería ilegal y material diverso valorizados por más de 11 millones de soles.