Tras ser atendidos por personal médico debieron continuar con las diligencias de ley.
Esperanza Rojas, dueña del movimiento regional Wari Llaqta, con el que Wilfredo Oscorima ganó su tercer mandato al frente del Gobierno Regional de Ayacucho, estuvo vinculada, como empresaria, a millonarias contrataciones con el Estado durante las gestiones del “wayki”. Hoy circula por los despachos del gobierno de Keiko Fujimori, no como empresaria, sino como representante de una municipalidad del VRAEM.
Durante su intervención ante la Asamblea General de la ONU, Keiko Fujimori señaló que Perú logró vencer al terrorismo, pero criticó que 34 años después, quienes participaron en esa lucha sigan siendo procesados a pesar de que, según ella, se ha demostrado que se vulneró el debido proceso.